Emmanuel Macron disfrutó como turista un paseo por Buenos Aires

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El presidente francés, Emmanuel Macron, llegó el miércoles a Buenos Aires y aprovechó las horas previas a la cumbre de líderes del G20 para recorrer la Ciudad. Visitó varios lugares emblemáticos entre los turistas extranjeros.

Emmanuel Macron llegó por la mañana al local de avenida Santa Fe entre Callao y Riobamba. En la librería, contaron, tomó solamente un café en el bar que está ubicado al fondo, donde antes estaba la pantalla del cine.

“Fue una visita que estaba organizada, pero súper confidencial. Lo veníamos organizando hacía unos días. Fue muy hermoso porque es una persona que está muy vinculada con la literatura. Cuando él conoció a su esposa, la primera dama, era su profesora de literatura”, contó a TN la gerente de la librería, Andrea Stefanoni.

También se sacó fotos con otros clientes, que las postearon en sus redes sociales. A la salida, saludó a la gente que se agolpó sobre la entrada, mientras la Policía mantenía cortado el tránsito en Santa Fe.

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Recorrido de Macron por la Ciudad

Desde allí, visitó la fundación Borges, también en el barrio de Recoleta. Allí se reunió con la mujer del escritor, María Kodama, y le prestó especial atención a los libros de la biblioteca de la fundación.

Después, Emmanuel Macron partió hacia la plaza de Mayo. Como un turista más, recorrió a pie las inmediaciones de la Casa Rosada, no solo la plaza de Mayo sino también la Catedral.

El miércoles por la noche, el primer mandatario de Francia fue a comer carne argentina. También acompañado por su esposa, Brigitte, cenó en Cabaña Las Lilas en Puerto Madero, una de las parrillas más destacadas de Buenos Aires y muy concurrida por los turistas extranjeros.

Emmanuel Macron  y Brigitte entraron a Las Lilas a las 21.30 y salieron dos horas después. El presidente se mostró amable, se sacó fotos y recibió de mano del chef, Juan Ignacio Caverzaschi, uno de los tradicionales cuchillos del restaurante.

Fuentes del restaurante Contaron a Clarín que: “Macron fue muy cordial, tardó 40 minutos saludando a la gente que se acercaba. Fue muy amoroso”.