¿Qué pasa en Tierra del Fuego? Denuncias, abusos y una vara desigual

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TIERRA DEL FUEGO.- La provincia de Tierra del Fuego está al rojo vivo porque la Justicia, al parecer, actúa de acuerdo a quién tiene enfrente. Y con el estallido del caso del intendente de Río Grande, Gustavo Melella, una vez más queda al descubierto la poderosa trama de quienes se encargan de administrar e impartir eso que se llama justicia.

El fin de semana estalló el caso del jefe comunal de Río Grande, quien fue denunciado por acoso sexual y abuso de poder sobre trabajadores que serían contratados por la Municipalidad a cambio de determinados favores. Las acusaciones por acoso y abuso sexual se realizaron a partir de la publicación en el portal Infobae sobre las declaraciones del albañil Alfredo Suasnabar, de 55 años, y del carpintero Damián Rivas, de 48 y que amplió Segundo Enfoque.

También brindaron testimonio un albañil denominado “Mario” y Hugo Moya, un ex custodio del intendente que refrendó algunos aspectos de las denuncias. El jefe comunal, perteneciente al partido Forja (cercano al kirchnerismo), rechazó las acusaciones y las atribuyó a una supuesta “campaña sucia” para perjudicar sus intenciones de competir por la Gobernación de Tierra del Fuego.

En sus declaraciones, Suasnabar y Rivas relataron que conocieron a Melella en una visita que hizo el intendente al barrio en el que viven y ellos le pidieron trabajo: según sostienen, les pidió sus números telefónicos personales y les pidió que los visitaran en la Municipalidad. A partir de allí, se sucedieron una serie de mensajes incesantes por parte del funcionario por WhatsApp que se reprodujeron en todos los medios.

Ahora, y al menos durante esta instancia, el Intendente sigue en libertad pese a conocerse los audios que lo incriminan exigiendo recompensas sexuales por generar empleo a tres albañiles. Las redes sociales en Río Grande estallaron al reclaman la detención del jefe Comunal que, aún así, permanecerá en libertad mientras se desarrolla la causa. Hasta que el Juez diga lo contrario.

Del otro lado

Del otro lado del mostrador asoma otro caso suscitado en Ushuaia, donde un empresario conocido como Darío Weiss fue condenado a 8 años de prisión por reconocer haber entablado una relación amorosa con una chica menor de edad. En el juicio nunca se comprobó que hubo abuso carnal ya que la nena nunca fue sometida a la fuerza, pero sí que incurrió Weiss en el delito de estupro, figura penal que hoy ya no existe como tal.

En apenas unos días, bajo una condena social enorme y sin que la Justicia llamara a los testigos por parte de la defensa,  ni ninguna otra persona que atestigüe, la Justicia sí analizó todos los audios de WhatsApp, las acusaciones y la defensa del acusado, que finalmente fue condenado a 8 años de prisión efectiva.

En el caso de Melella, la Justicia decidió mirar hacia otro lado para que siga en libertad. En el caso de Weiss, ya lo esperaban con los brazos abiertos.