Vaca Muerta, la formación geológica de hidrocarburos no convencionales en Argentina, alcanzó casi 17.000 fracturas en 2026, marcando un crecimiento del 18% en comparación con el año anterior. Este aumento en la actividad es significativo para el sector energético del país, que busca aumentar su producción de gas y petróleo en un contexto de alta demanda.
Detalles de la actividad en Vaca Muerta
Según datos proporcionados por la Secretaría de Energía, Vaca Muerta ha mostrado un incremento constante en la perforación de pozos. En 2026, se realizaron aproximadamente 3.000 nuevas fracturas, lo que representa un aumento considerable en comparación con los años anteriores. Este crecimiento se traduce en una mayor producción de petróleo y gas, esencial para el abastecimiento interno y la exportación.
La actividad se concentra principalmente en las provincias de Neuquén y Mendoza, donde las empresas operadoras han intensificado sus esfuerzos para maximizar la extracción de recursos. Las inversiones en tecnología y la mejora de procesos han permitido optimizar la producción, lo que ha sido clave para alcanzar estos números récord.
La expansión de la infraestructura también ha sido un factor determinante en este crecimiento. Nuevas plantas de tratamiento y transporte han sido habilitadas, facilitando la logística necesaria para el movimiento de recursos. Esto ha permitido no solo aumentar la producción, sino también reducir costos operativos.
Impacto en la economía regional
El crecimiento de Vaca Muerta tiene un impacto directo en la economía de las provincias involucradas. Se estima que el aumento en la actividad generará miles de puestos de trabajo, tanto directos como indirectos. Además, se prevé que la recaudación fiscal por parte de los gobiernos provinciales se vea incrementada, lo que podría repercutir positivamente en el desarrollo de infraestructura y servicios en la región.
Las empresas del sector también han comenzado a diversificar sus operaciones, buscando no solo maximizar la extracción de hidrocarburos, sino también invertir en energías renovables y sostenibles. Esto responde a una demanda creciente de prácticas más responsables y sostenibles en la industria energética.
Según datos de la Cámara de Empresas de Hidrocarburos de Neuquén, el crecimiento de Vaca Muerta es clave no solo para la economía regional, sino también para la estabilidad energética del país. A medida que la producción de gas y petróleo aumenta, Argentina se posiciona como un jugador relevante en el mercado internacional de energía.
Proyecciones para el futuro
Con la tendencia de crecimiento sostenido, las proyecciones para el año 2027 son optimistas. Se espera que la actividad en Vaca Muerta continúe en aumento, con planes de perforación que podrían elevar la cifra de fracturas a más de 20.000. Esto dependerá de la inversión continua en tecnología y de la capacidad de las empresas para adaptarse a las condiciones del mercado.
El gobierno nacional ha expresado su apoyo a la industria, promoviendo políticas que faciliten la inversión y la expansión de proyectos en Vaca Muerta. La colaboración entre el sector público y privado será crucial para alcanzar los objetivos de producción establecidos en los próximos años.
La Secretaría de Energía anunció que se realizarán nuevas licitaciones para la exploración y explotación en Vaca Muerta, lo que podría abrir más oportunidades para las empresas del sector y continuar impulsando el crecimiento en los próximos años.
