En su último episodio titulado “Los excluidos de la revolución digital”, el juez Ricardo Lorenzetti aborda las dificultades que enfrenta una parte significativa de la población en un mundo cada vez más digitalizado. Publicado el 17 de julio de 2026, el podcast, disponible en Infobae y Spotify, resalta cómo la tecnología, lejos de simplificar la vida cotidiana, se ha convertido en una barrera para muchos.
Lorenzetti inicia su análisis señalando que existe una desconexión alarmante entre las instituciones y la sociedad. “La democracia y el liderazgo democrático tienen que estar más enfocados en la vida cotidiana”, afirma, enfatizando que las discusiones políticas suelen ignorar las realidades diarias de los ciudadanos. Esta desconexión se traduce en situaciones frustrantes que viven a diario millones de personas, quienes se ven obligadas a lidiar con sistemas tecnológicos que no comprenden o que les resultan inaccesibles.
Para ilustrar su punto, Lorenzetti relata una anécdota de León XIV, quien tras ser elegido Papa, se encontró con la imposibilidad de modificar su domicilio registrado en el banco. A pesar de haber respondido correctamente todas las preguntas de seguridad, el sistema le exigió presentarse en persona. “¿Le importaría si le dijera que soy el papa León?”, preguntó, pero su solicitud fue desestimada. Este caso emblemático resalta cómo los procedimientos diseñados para garantizar la seguridad pueden convertirse en obstáculos insalvables, incluso para figuras de renombre.
El podcast también incluye una situación más cotidiana, protagonizada por el actor Luis Brandoni, quien al intentar pagar en un supermercado se encontró con que no recordaba el PIN de su tarjeta. La cajera, al ver su dificultad, le dijo: “Pero no, abuelo, usted tiene que ir para allá”. Esta interacción pone de manifiesto la brecha generacional que se ha ampliado con la llegada de tecnologías que no son intuitivas para todos.
Un caso aún más dramático es el del exsenador Esteban Bullrich, cuya enfermedad afectó su apariencia física, lo que hizo que el sistema de reconocimiento facial de su banco no pudiera identificarlo. “La enfermedad me está llevando mi cuerpo, no debería llevarse también mi dinero”, escribió Bullrich, dejando al descubierto una problemática que afecta a muchos, pero que, a diferencia de él, no tienen la misma visibilidad para que se resuelva su situación.
“No se trata de cuestionar la tecnología ni los sistemas de seguridad”, aclara Lorenzetti. “La seguridad es necesaria porque hay muchas estafas”. Sin embargo, lo que realmente falta es un contacto humano que permita resolver problemas. Para aquellos que tienen trabajos exigentes, responsabilidades familiares o problemas de salud, dedicar horas a trámites burocráticos se convierte en una carga adicional.
La conversación se amplía hacia el ámbito del dinero digital y las nuevas modalidades de pago. Lorenzetti reconoce la necesidad de controles contra el lavado de dinero, pero advierte que a menudo estos controles complican transacciones cotidianas. “Es fundamental encontrar, en todo el sistema digital, un piso mínimo de humanidad para que la vida sea más sencilla”, sostiene.
El episodio también aborda cómo la tecnología ha transformado la experiencia de consumo. Lorenzetti destaca que existe una frontera difusa entre alimentos y medicamentos, especialmente en el contexto de productos que prometen beneficios para la salud. Además, menciona el fenómeno del “greenwashing”, donde las campañas publicitarias presentan productos como sustentables sin que realmente lo sean, engañando a los consumidores.
El juez critica la idea tradicional de que cada consumidor debe informarse exhaustivamente antes de realizar una compra. “Nosotros contratamos en base a la confianza y en la apariencia”, explica. En la actualidad, resulta prácticamente imposible verificar todos los aspectos de cada transacción, lo que podría llevar a situaciones incómodas y a la frustración generalizada entre los consumidores.
En este contexto, el podcast de Lorenzetti se convierte en un llamado a la reflexión sobre las implicancias de la digitalización en la vida cotidiana. La necesidad de un enfoque más humanizado en la interacción con la tecnología es evidente, y sugiere que las instituciones deben adaptarse a las realidades de los ciudadanos. La tecnología no debe ser un fin en sí misma, sino un medio que facilite la vida de las personas, y esto requiere de un compromiso real por parte de quienes diseñan y administran estos sistemas.
El episodio concluye con una invitación a repensar el papel de la tecnología en nuestras vidas y a buscar soluciones que no solo consideren la seguridad, sino que también prioricen la humanidad y la accesibilidad. La revolución digital, si bien ha traído avances significativos, también ha dejado a un lado a aquellos que no pueden adaptarse a sus exigencias. Este es un desafío que demanda atención y acción, no solo de los líderes, sino de toda la sociedad.
Así, “Los excluidos de la revolución digital” se presenta como una plataforma para visibilizar problemáticas que a menudo son ignoradas, instando a la reflexión y a la acción por parte de todos los actores involucrados en la construcción de un futuro más inclusivo y accesible.
