La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció que el Mundial de Fútbol, que se llevó a cabo entre el 11 de junio y el 20 de julio de 2026, generó 228 millones de dólares en ingresos fiscales locales y estatales. Este evento no solo ha sido un éxito deportivo, sino que también ha tenido un impacto significativo en la economía del estado, fortaleciendo el sector turístico y beneficiando a diversas comunidades.
Impacto económico del Mundial en Nueva York
Según el comunicado oficial de Hochul, los ingresos fiscales provienen de una estrategia integral diseñada para maximizar los beneficios del torneo en todas las regiones de Nueva York. Esta estrategia incluyó eventos emblemáticos, subvenciones regionales, promoción turística y programas comunitarios. El MetLife Stadium, ubicado en Nueva Jersey pero conocido temporalmente como el Estadio Nueva York/Nueva Jersey durante el torneo, fue testigo de ocho partidos, con una asistencia que superó los 560.000 aficionados.
Durante la fase de grupos, los cinco primeros partidos generaron un gasto directo de 1.200 millones de dólares por parte de los visitantes, lo que se tradujo en un impacto económico total de 2.100 millones de dólares. Aunque estos números no incluyen los últimos tres partidos de eliminación, se espera que los ingresos totales superen las proyecciones iniciales. La gobernadora enfatizó que la Copa Mundial ha demostrado ser un catalizador económico para el estado, creando oportunidades para pequeñas empresas y promoviendo el turismo.
Beneficios para el sector turístico y los negocios locales
Entre el 8 de junio y el 4 de julio, los hoteles de la ciudad de Nueva York generaron aproximadamente 1.070 millones de dólares en ingresos por habitaciones, lo que representa un aumento del 20,6% en comparación con el mismo período del año anterior. Además, se vendieron casi 120.000 boletos para autobuses lanzadera que transportaron a los aficionados hacia y desde el MetLife Stadium, a un costo de 20 dólares por trayecto.
Hochul también destacó el Programa de Recompensas ‘Welcome World’, lanzado en mayo, que ha facilitado aproximadamente 10.000 visitas a pequeñas empresas y eventos culturales en Nueva York y Nueva Jersey. Esta iniciativa ha permitido que los beneficios económicos del evento se distribuyan de manera más equitativa entre las comunidades locales.
Inversiones a futuro en el deporte y la comunidad
La gobernadora anunció que este no es solo un impacto temporal. Se están realizando inversiones a largo plazo en el desarrollo del fútbol juvenil en el estado, asegurando que los beneficios de la Copa Mundial perduren en el tiempo. Se asignaron cinco millones de dólares en el presupuesto actual para la construcción de campos de fútbol y programas destinados a jóvenes atletas. Esta inversión busca fomentar el interés y la participación en el deporte entre las nuevas generaciones.
El éxito del Mundial de Fútbol también ha abierto un diálogo sobre la importancia de seguir invirtiendo en infraestructura deportiva y en programas comunitarios, asegurando que el legado del evento se sienta en todo el estado. Hochul subrayó que «cuando trajimos la Copa Mundial a Nueva York, quisimos asegurarnos de que todos los neoyorquinos, todas las comunidades y todos los sectores se beneficiaran; estas últimas seis semanas han demostrado que ese esfuerzo fue un éxito».
Expectativas futuras y sostenibilidad
A medida que Nueva York se recupera de los efectos de la pandemia, el Mundial ha servido como un punto de inflexión para la economía local. Las autoridades esperan que el impulso generado por el evento sirva de base para futuras inversiones en turismo y deportes. La gobernadora también ha enfatizado la importancia de mantener la sostenibilidad en estas iniciativas, asegurando que los recursos se utilicen de manera responsable y que se prioricen las necesidades de las comunidades más vulnerables.
Los ingresos generados por el Mundial de Fútbol no solo se limitan a cifras monetarias, sino que también reflejan el potencial de eventos internacionales para revitalizar economías locales y fortalecer la cohesión social. La experiencia de Nueva York con la Copa Mundial podría servir de modelo para otras ciudades que buscan beneficiarse de eventos de gran envergadura en el futuro.
En resumen, el Mundial de Fútbol 2026 ha dejado una huella significativa en Nueva York, generando ingresos fiscales substanciales y apoyando la economía local de diversas maneras. A medida que el estado mira hacia el futuro, el desafío será capitalizar este éxito y asegurar que los beneficios sean duraderos y accesibles para todos los neoyorquinos.
