Turismo

Bariloche sin nieve: por qué el otoño es el secreto mejor guardado de la Patagonia andina

Todo el mundo conoce Bariloche nevada, con sus pistas de esquí llenas en julio. Pero hay un Bariloche diferente, más íntimo y posiblemente más bello: el de otoño. Entre abril y junio, el bosque andino patagónico despliega una paleta de colores —amarillos, rojos, naranjas— que rivaliza con los bosques más famosos del hemisferio norte.

Colores de otoño en la Patagonia

Los ñires y los lengas, los árboles nativos de la Patagonia andina, son los protagonistas del espectáculo otoñal. Su follaje cambia de verde a tonos dorados y rojizos que contrastan con el azul profundo del lago Nahuel Huapi y el blanco permanente de los picos nevados del Tronador. El circuito del Cerro Llao Llao y el Camino de los Siete Lagos ofrecen las postales más impresionantes de esta temporada.

Qué hacer en Bariloche en otoño

Trekking en el Parque Nacional Nahuel Huapi, pesca con mosca en los ríos de la región, visitas a los bosques de arrayanes en la Isla Victoria, paseos en kayak por los lagos y, por supuesto, la infaltable ruta del chocolate barilochense. La ciudad tiene además una oferta cultural interesante, con museos, galerías y una escena gastronómica que creció mucho en los últimos años.

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