Si hay un destino que brilla especialmente en otoño, ese es Mendoza. El mes de mayo coincide con el final de la cosecha de uva: los viñedos cambian de verde intenso a tonos dorados, rojizos y ocres que hacen del paisaje cuyano uno de los más fotogénicos de Argentina. Y las bodegas, con la vendimia reciente, tienen todo para recibir visitantes.
Turismo vitivinícola: visitas a bodegas
Mendoza concentra más de 1.000 bodegas, desde pequeños productores artesanales hasta establecimientos de clase mundial. Las visitas guiadas incluyen recorridos por los viñedos, explicación del proceso de elaboración y cata de vinos con maridaje. Las zonas de Luján de Cuyo y el Valle de Uco son las más buscadas por los enoturistas.
Más allá del vino: qué hacer en Mendoza
Mendoza no es solo vino. El trekking y el mountain bike en los Andes, el rafting en el río Mendoza, la visita a las ruinas jesuíticas de Cacheuta y la gastronomía de fusión andina son planes que complementan perfectamente una escapada enológica. La ciudad de Mendoza, con su centro peatonal y sus bares, es además una de las más agradables para recorrer a pie en el país.
Más destinos del interior en nuestra sección de Turismo.
